El viernes se ha nublado
con la triste información
de infortunada opción
que Felipe ha tomado.
La vida se ha quitado,
es un hecho lamentable
que a unos es rentable,
versiones no han faltado,
de la verdad han distado,
necesitan un culpable.
Trinos van, trinos que vienen
el hacerse a la verdad
es su nueva enfermedad
pues propósito no tienen.
Van por likes que obtienen,
la persona no importa
ni lo que esta soporta.
Es muchas veces pasivo
y oculto el motivo
que al suicida exhorta.
Felipe en el presidio
de una vida en drama,
a prisa llegó la fama
y con ella el excidio.
Venció quizás el fastidio.
de una sociedad perversa
que se le tornó adversa.
La ausencia de compasión,
exceso de incomprensión,
la humanidad en reversa.
Digital frivolidad
a lo humano derrotó,
a él lo matoneó,
mucha insensibilidad.
Cruel irascibilidad,
deshumanización plena,
ya no hay sangre en la vena.
La opinión intimida,
sociedad deprimida
es lo que la red ordena.
¿Cuál es pues la reflexión?
Pasiones exacerbadas,
verdades distorsionadas
casi una crucifixión.
¿No hay punto de inflexión?
Respetar la diferencia
no solo en apariencia,
el otro dignificar
por más que en su pensar
no quepa mi influencia.



